FOLLANDO A MI HERMANASTRA DESPUÉS DE UNA CITA ROMÁNTICA Jazzu0
Duración: 19:46
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Agregado: 2 semanas atrás
Descripción:
Después de una cita romántica perfecta, donde la cena, la música y la conversación fluían sin esfuerzo, mi hermanastra y yo regresamos a casa con una energía palpable. La noche estaba llena de promesas, y ambos lo sabíamos. Al entrar en la casa, la tensión sexual era evidente, y no pudimos resistirnos más.
La llevé a mi habitación, cerrando la puerta detrás de nosotros. La luz tenue del atardecer se filtraba a través de las cortinas, creando un ambiente íntimo y sensual. Con una sonrisa, la acerqué a mí, besándola profundamente. Nuestras lenguas se entrelazaron mientras nuestras manos exploraban cada centímetro del cuerpo del otro.
Despacio, comenzamos a desvestirnos, dejando caer la ropa al suelo. La visión de su cuerpo perfecto, con sus curvas suaves y su piel sedosa, me dejó sin aliento. La acosté suavemente en la cama, besando su cuello y sus hombros, sintiendo cómo su cuerpo respondía al mío. Ella gemía de placer, sus respiraciones entrecortadas indicando lo mucho que disfrutaba.
Con movimientos lentos y deliberados, la penetré, sintiendo cómo su cuerpo me envolvía. Sus gemidos de placer llenaron la habitación mientras comenzábamos a movernos rítmicamente. Ella, con sus manos en mi espalda, me animaba a seguir, sus suspiros indicando lo mucho que disfrutaba. Aumenté el ritmo, sintiendo cómo el placer crecía dentro de mí.
Finalmente, ambos alcanzamos el orgasmo, gritando de satisfacción mientras nuestros cuerpos temblaban de placer. Exhaustos y satisfechos, nos quedamos abrazados, disfrutando de la cercanía y la intimidad del momento. Ella, con una sonrisa, me dijo que había sido una noche perfecta y que esperaba que eso fuera solo el comienzo de muchas más. Jazzu0
La llevé a mi habitación, cerrando la puerta detrás de nosotros. La luz tenue del atardecer se filtraba a través de las cortinas, creando un ambiente íntimo y sensual. Con una sonrisa, la acerqué a mí, besándola profundamente. Nuestras lenguas se entrelazaron mientras nuestras manos exploraban cada centímetro del cuerpo del otro.
Despacio, comenzamos a desvestirnos, dejando caer la ropa al suelo. La visión de su cuerpo perfecto, con sus curvas suaves y su piel sedosa, me dejó sin aliento. La acosté suavemente en la cama, besando su cuello y sus hombros, sintiendo cómo su cuerpo respondía al mío. Ella gemía de placer, sus respiraciones entrecortadas indicando lo mucho que disfrutaba.
Con movimientos lentos y deliberados, la penetré, sintiendo cómo su cuerpo me envolvía. Sus gemidos de placer llenaron la habitación mientras comenzábamos a movernos rítmicamente. Ella, con sus manos en mi espalda, me animaba a seguir, sus suspiros indicando lo mucho que disfrutaba. Aumenté el ritmo, sintiendo cómo el placer crecía dentro de mí.
Finalmente, ambos alcanzamos el orgasmo, gritando de satisfacción mientras nuestros cuerpos temblaban de placer. Exhaustos y satisfechos, nos quedamos abrazados, disfrutando de la cercanía y la intimidad del momento. Ella, con una sonrisa, me dijo que había sido una noche perfecta y que esperaba que eso fuera solo el comienzo de muchas más. Jazzu0
