FOLLÁNDOME A MI COMPAÑERO DE TRABAJO MIENTRAS MI NOVIO SIGUE TRABAJANDO Sweetnlatin
Duración: 7:48
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Agregado: 2 semanas atrás
Descripción:
Estaba en la oficina, terminando un proyecto urgente, cuando mi compañero de trabajo, un hombre atractivo y encantador, se acercó a mi escritorio. Con una sonrisa pícara, me sugirió tomar un descanso y me llevó a una sala de reuniones vacía. Cerró la puerta detrás de nosotros y, sin perder tiempo, comenzó a besarme apasionadamente. Mis manos exploraron su cuerpo mientras sus labios recorrían mi cuello, enviando escalofríos de excitación por mi espalda.
Con movimientos rápidos, me levantó y me sentó sobre la mesa, separando mis piernas. Sus dedos hábiles encontraron mi centro húmedo, provocando gemidos de placer. Liberó su erección y, con un movimiento decidido, me penetró profundamente. Mis gemidos se mezclaban con el sonido de nuestros cuerpos chocando, creando una sinfonía de lujuria. Nos movíamos rítmicamente, perdidos en el éxtasis del momento, sin pensar en nada más que en el placer que nos dábamos mutuamente.
Mis uñas se clavaban en su espalda mientras lo animaba a seguir, mis suspiros indicando lo mucho que disfrutaba. Aumentó el ritmo, sintiendo cómo el placer crecía dentro de mí. Finalmente, con un último y profundo empuje, ambos alcanzamos el orgasmo, gritando de satisfacción mientras nuestros cuerpos temblaban de placer. Exhaustos y satisfechos, nos quedamos a brazados por un momento, disfrutando de la cercanía y la intensidad de nuestro encuentro. Sabía que mi novio seguía trabajando, ajeno a lo que acababa de suceder, y esa idea solo añadía un toque de emoción y peligro a nuestra aventura. Sweetnlatin
Con movimientos rápidos, me levantó y me sentó sobre la mesa, separando mis piernas. Sus dedos hábiles encontraron mi centro húmedo, provocando gemidos de placer. Liberó su erección y, con un movimiento decidido, me penetró profundamente. Mis gemidos se mezclaban con el sonido de nuestros cuerpos chocando, creando una sinfonía de lujuria. Nos movíamos rítmicamente, perdidos en el éxtasis del momento, sin pensar en nada más que en el placer que nos dábamos mutuamente.
Mis uñas se clavaban en su espalda mientras lo animaba a seguir, mis suspiros indicando lo mucho que disfrutaba. Aumentó el ritmo, sintiendo cómo el placer crecía dentro de mí. Finalmente, con un último y profundo empuje, ambos alcanzamos el orgasmo, gritando de satisfacción mientras nuestros cuerpos temblaban de placer. Exhaustos y satisfechos, nos quedamos a brazados por un momento, disfrutando de la cercanía y la intensidad de nuestro encuentro. Sabía que mi novio seguía trabajando, ajeno a lo que acababa de suceder, y esa idea solo añadía un toque de emoción y peligro a nuestra aventura. Sweetnlatin
