ME REVIENTAN EL CULO BIEN RICO Mariana Hotwife
Duración: 14:25
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Agregado: 2 semanas atrás
Descripción:
Estaba en casa, relajándome después de un largo día, cuando mi compañero de cuarto, un hombre atractivo y seguro de sí mismo, se acercó a mí con una mirada traviesa. "¿Te gustaría algo diferente hoy?" preguntó, con una sonrisa pícara. Asentí, curioso y excitado. Me llevó a su habitación, donde me recostó suavemente en la cama, mis piernas colgando sobre el borde.
Con movimientos rápidos, liberó su erección, ya lista para la acción. Sentí cómo sus manos exploraban mi cuerpo, preparándome para lo que vendría. Con una botella de lubricante, me preparó cuidadosamente, sus dedos deslizándose dentro de mí, asegurándose de que estuviera listo. Mis gemidos de anticipación llenaron la habitación mientras me preparaba para él.
Se posicionó detrás de mí, guiando su pene hacia mi entrada. Con un movimiento lento y deliberado, me penetró, llenándome completamente. Mis gritos de placer resonaron en la habitación mientras comenzábamos a movernos rítmicamente. Sus empujes eran intensos y profundos, y pronto ambos estábamos perdidos en el éxtasis. Mis manos se enredaron en las sábanas, buscando algo a lo que aferrarme mientras el placer crecía dentro de mí.
Aumentó el ritmo, sintiendo cómo mi cuerpo respondía al suyo. Con cada empuje, sentía cómo su pene me llenaba por completo, llevándome al borde del orgasmo. Finalmente, con un último y profundo empuje, alcanzamos el clímax juntos, gritando de satisfacción mientras nuestros cuerpos temblaban de placer. Exhaustos y satisfechos, nos quedamos abrazados, disfrutando de la cercanía y la intensidad de nuestro encuentro. Mi culo, bien revuelto, era un testimonio de nuestra pasión desbordante. Mariana Hotwife
Con movimientos rápidos, liberó su erección, ya lista para la acción. Sentí cómo sus manos exploraban mi cuerpo, preparándome para lo que vendría. Con una botella de lubricante, me preparó cuidadosamente, sus dedos deslizándose dentro de mí, asegurándose de que estuviera listo. Mis gemidos de anticipación llenaron la habitación mientras me preparaba para él.
Se posicionó detrás de mí, guiando su pene hacia mi entrada. Con un movimiento lento y deliberado, me penetró, llenándome completamente. Mis gritos de placer resonaron en la habitación mientras comenzábamos a movernos rítmicamente. Sus empujes eran intensos y profundos, y pronto ambos estábamos perdidos en el éxtasis. Mis manos se enredaron en las sábanas, buscando algo a lo que aferrarme mientras el placer crecía dentro de mí.
Aumentó el ritmo, sintiendo cómo mi cuerpo respondía al suyo. Con cada empuje, sentía cómo su pene me llenaba por completo, llevándome al borde del orgasmo. Finalmente, con un último y profundo empuje, alcanzamos el clímax juntos, gritando de satisfacción mientras nuestros cuerpos temblaban de placer. Exhaustos y satisfechos, nos quedamos abrazados, disfrutando de la cercanía y la intensidad de nuestro encuentro. Mi culo, bien revuelto, era un testimonio de nuestra pasión desbordante. Mariana Hotwife
